Los familiares de María Isabel Osores no pueden hacer más que rezar. El sábado, la mujer fue atacada por arrebatadores a metros de su casa, en Villa Alem. Desde entonces, está internada en un sanatorio. "El diagnóstico es reservado, porque tiene muerte cerebral. Estamos esperando que se produzca un milagro y despierte, porque clínicamente no se puede hacer nada", dijo consternada Magalí Robles, madrina de la única hija de Osores. Y aclaró que el robo que sufrió su comadre no es el primero que se comete en esa zona, ni mucho menos. "El barrio está muy inseguro, y lo que pasó certifica cómo estamos viviendo. Todos estamos expuestos. Y no es nuevo. Hubo una época en la que yo salía temprano para el trabajo y ya sabía que era muy peligroso", añadió Robles.

Magalí habló con su amiga por última vez el viernes. "Me pidió que estuviera atenta con su hija, porque yo siempre la cuido cuando ella viaja a Metán para visitar a su madre, que tiene 97 años", dijo.

La mañana del sábado, María Isabel salió de su casa, situada en calle La Plata al 100. Estaba buscando un taxi para ir a la terminal de ómnibus. Pero sólo alcanzó a caminar algunos metros. Dos jóvenes que iban en una moto la interceptaron para robarle. "No fue un simple ataque; ellos actuaron con ensañamiento. Ella tenía una bolsa en cada mano. ¿Cómo iba a resistirse a que le llevaran la cartera? No hubiera podido hacerlo. Una vecina nos contó que escuchó un ruido desgarrador. Quizás le siguieron pegando para que no pidiera ayuda. Eso es lo que más nos duele: una mujer contra dos hombres, ¿qué podía hacer?", aseveró la mujer.

Osores ya había experimentado la sensación de inseguridad. "El año pasado, a su hija le quitaron el celular cerca de casa. La amenazaron con un cuchillo en el cuello. Y hace unos años, a María Isabel le quitaron la cartera en Moreno y avenida Roca. La arrastraron varios metros. Ya sabía lo que era ser asaltada", dijo Robles. Además, dijo que quizás los delincuentes conocían a su amiga. "Ellos vivían cerca. Supongo que la deben haber estudiado", conjeturó. Luego, señaló que no se explica por qué actuaron con tal violencia. "Amén de que hayan estado drogados o alcoholizados, no se justifica de ninguna forma lo que hicieron", dijo.

Robles remarcó que sería bueno para su vecindario que se patrullara con mayor frecuencia. "En el barrio nos enteramos muy seguido de robos. Pero quizás la gente comete el mismo error que nosotros el año pasado, cuando asaltaron a mi ahijada. Como era sólo un celular, preferimos no hacer la denuncia", expresó. Por otra parte, Osores detalló que los ladrones se llevaron un botín menor. "La golpearon de semejante forma por $ 50 y dos celulares. No llevaba mucho dinero encima porque iba y volvía. En las dos bolsas que tenía había golosinas para su madre y un par de prendas para cambiarse", dijo.

Por último, se mostró conforme con saber que los cuatro sospechosos fueron aprehendidos horas después del atraco. "Los policías nos dijeron que ya habían cumplido con su función y habían detenido a los tipos. Pero que ahora estaba todo en manos de los jueces, porque dicen que los delincuentes ponen abogados, firman y salen", aseveró, afligida, Magalí.